Abcesos Periodontales.

Descripción

El destartraje puede ser por encima de la encía, o por debajo de la encía, sobre todo en pacientes con sacos periodontales. Pulido Radicular: Una vez que la superficie de la raíz está libre de tártaro, se le debe pulir, para eliminar las toxinas que las bacterias han depositado en ellas, y para acondicionar la superficie radicular y dejarla en condiciones para que la encía se desinflame y se adhiera nuevamente. Esto generalmente se hace en forma manual, con curetas especiales que se adaptan a la forma de las raíces. Cirugía periodontal: En ocasiones, cuando los sacos son muy profundos, o su forma es muy complicada, se realiza el pulido radicular levantando la encía, para observar mejor y tener un acceso más directo a la zona que se instrumentará. También, mediante cirugía, se puede recortar algún exceso de encía, o cortar alguna raíz muy comprometida en un molar (radectomía). Pulido coronario: La corona del diente se debe pulir también, para que su superficie no sea tan fácilmente colonizable por bacterias. De paso, se eliminan manchas en el esmalte, lo que da una ganancia estética al procedimiento. Esto se hace generalmente con pastas de pulir que se aplican con escobillas rotatorias, o bien, con aplicadores en chorro de bicarbonato en polvo.